AGARRATE CATALINA DESPEDIDA EL SER HUMANO Y LA FE LYRICS

Un ser humano inmensamente solo

Alumbrando como puede con la pobre lucecita remendada de su fe, la gigantesca nada.

El mundo hostil, intraspasable, doloroso bajo el aire, que se sabe, es cada vez menos amable.

Un ser humano aferrándose a la idea, reclamando la posibilidad, suplicando la existencia de un orden, de un algo

que explique lo inexplicable
que responda y que calme,
que nos ayude a dormir,
y después, a despertarnos
y después, a seguir,
y después a cambiar.

Un ser humano inmensamente solo preguntándose: Cuál es y dónde está, su verdadero Dios

Dice mi Dios que a tu Dios le preguntes

Porqué te ha dejado perdido

En esta tierra de sangre cansada

Que casi no tiene más nada

Que la fe

Mi Dios es un rebelde traicionado

Un viejo abandonado por hijos distraídos

Un loco que ha perdido sus poderes

Amando a las mujeres de cada paraíso

Dueño de un templo olvidado

Un fugitivo más en la ciudad

Un pendenciero buscado

Por los suburbios de la eternidad

Refugiado en un zaguán

Compartiendo vino y pan

En un rancho de cartón

Dejó su corazón

Los hombres gritan, los dioses callan

Los hombres matan en nombre de Dios

La Guerra Santa , caza de brujas

Ciega cruzada en la multitud

Y en el temporal agoniza mi fe

Se derrumban los faros

Ves llorar a Dios

Veo en sus claros ojos revolución

Sin armas, ni banderas ni religión

Ojos claros y oscuros de tierra y miel

Con nombres de otros dioses bajo la piel

Lejos de los engaños del mercader

Del oro de los templos y del poder

Tengo conmigo otro Dios

Escapado de la cruz

A la luz ...de la luz

Furioso retador

Del poder y el deber

Y de los imperios de la razón

Tengo conmigo otro Dios

Que nació en un cantegril

En el medio de mil

Y que no vale más que un hombre común

Con su soledad, tengo otro Dios

Muchos dioses el mismo dios

Llevan prendido el mismo farol

Mendigando en un callejón

De la indiferente civilización

Una mujer morena

Suelta flores en el mar

Un hombre viejo llorando en una catedral

Un peregrino en el desierto de la humanidad

Un hombre santo rodeado por la soledad

Con sus preguntas sin respuestas van a transitar

Por los caminos que llevan a un mismo lugar

A la tierra

De los hombres alfareros

Del destino verdadero

A los vientos de la libertad

Al urgente

Firmamento de los pobres

Un planeta que se esconde

Que tendremos que buscar

Cada uno con su alma

Y cada cual con su fe

Con su trago de esperanza

Sin que nos pese la piel

Como cada ser humano

Haya aprendido a vivir

Al compás del lado izquierdo

Como un porfiado candil

En un barco velero cargado de estrellas

Los hombres de arena

Van buscando la tierra

Prometida y ajena

Navegantes eternos de cielos antiguos y mares lejanos

Con la fe como escudo prendida en los huesos, la sangre y las manos

Traspasando la vida como un fuego inmortal

Cada uno con su alma

Y cada cual con su fe

Con su trago de esperanza

Sin que nos pese la piel

Soy un ciudadano disfrazado de inmortal

Cambio de planeta en un camión de celofán

Otro ser humano en el espejo del carnaval

Se desploma el telón

De la bacanal

En la eterna función

De la humanidad

No hay más adiós

No hay más final

Es siempre un comienzo

Los hombres partiendo

Y volviendo a llegar

No hay más adiós

No hay más final

Es siempre un comienzo

Los hombres partiendo

Y volviendo a llegar