MOJINOS ESCOCIOS -17- CANSION INSTRUMENTA DEL HOMBRE QUE TENI LYRICS

 
Cuando tú me digas que yo empiece, yo empiezo, eh? Sí
Oye tú me dices uno, dos y tres y yo empiezo.
Yo lo que no quiero es empezar antes de tiempo o después de la cuenta.
Mira que estoy aquí más nervioso, Dios mío de mi alma,
por los pies descalzos de Jesucristo,
cada vez que me pongo delante de un micrófono
me pongo más nervioso que toa las cosas.
Tú me dices una, dos y tres y yo empiezo.
Yo lo que no quiero es tenerla que repetir tres o cuatro veces,
que después me diga la gente
que yo soy más repetido que la morcilla.
Tú me dices uno dos y tres y yo empiezo.
¿Que empiece?
¿Ahora?
Uh... Esto iba a ser una canción instrumental
pero yo no puedo quedarme callao, yo tengo que hablar.
Y es que yo cuando nací lo primero que dije fue "¡Papá!
Hay que ver lo a gustito que he estado estos nueve meses
metío en el vientre de ¡mamá!"
Y desde aquel día yo no he para'o de rajar
y me pongo a hablar y me quedo más solo que la una
Me lo dice mi madre, me lo dice mi padre,
me lo dice mi hermano, mi hermana,
mi primo, mi prima, mi tío, mi tía, mi abuelo, mi abuela.
¡Chiquillo! Más vale que te calles, que te pares,
que te vas a ahogar, que hablas más que un sacamuelas
¡Que vaya, cómo raja! ¡Canalla! ¡Qué vaya! ¡Canalla!
¡Que vaya, cómo raja! ¡Canalla! ¡Qué vaya! ¡Canalla!
Que vaya donde vaya la gente se mosquea
cuando empiezo a hablar, cuando empiezo a rajar.
Me dice to' el mundo que soy muy pesao,
por eso yo al cine no voy
porque dos horas que dura la película,
yo no puedo quedarme dos horas callao.
¿¡Seguro!? Seguro y te lo juro pon ran Duro.
Y es que yo hablo por la boca.
Y es que yo hablo por los codos.
Y es que yo hablo debajo del agua.
Y es que yo hablo cuando voy solo.
Y si voy acompañado el que esté conmigo ¡se aburre,
se harta, se cansa y me dice: a ver si te pudres!
Y yo no es que hable,
yo es que no puedo quedarme callao,
se me calienta la lengua y ya la hemos cagao.
Por eso tengo el record del mundo
del tío que se lleva más tiempo hablando sin respirar:
un total de tres meses sin parar y ustedes dirán:
¿¡Y eso cómo va a ser!? ¿¡Tres meses sin respirar
y no te has muerto ni ná de ná!?
Yo solo sé que me pongo a hablar
y no me acuerdo de ná.
Tres meses sin parar de rajar,
lo que me supuso la medalla de oro
del tío que se lleva más tiempo hablando sin respirar.
Y yo no es que sea un rapero,
yo soy heavy-metal, de los de antes, de los buenos.
De los que van por la calle con la chupa de cuero
llena de parche del Iron Maiden
marcando paquete con la camisa de los suaves:
Suave, que me estás matando.
Que están acabando con mi paciencia
toa las personas que se meten en una biblioteca
y es que yo no me explico que la gente vaya
a un sitio donde la obliguen a quedarse callao.
Eso es de masocas, ya que yo no aguanto
que nadie me diga que me calle la boca.
Lo mismo que yo no me explico
cómo la gente puede fumar
y es que cuando se tiene un cigarro en la boca
no se puede hablar y por eso yo no fumo,
porque si tú me das a escoger
entre fumar y hablar yo prefiero hincharme de rajá
y por eso ni fumo ni ná ni ná ni ná.
Y es que tengo una penita
que se me ha clavado dentro del corazón.
Porque yo una vez resucité a un muerto en un velatorio
porque yo no paraba de decir "pobrecito, se ha muerto"
"pobrecito, con lo bueno que era"
"pobrecito, que nunca le hizo daño a nadie"
y con tanto "pobrecito, pobrecito"
el muerto se levantó y dijo a gritos:
"pobrecitos tu padre y tu madre que te tienen que aguantar
que yo prefiero seguir viviendo con tal
de no tenerte que escuchar"
Si yo no tengo padre ni madre.
Si mi madre me abandonó en un orfanato
cuando solo tenía seis meses de tanto que hablaba.
Y el orfanato tuvo que cerrar
porque tenía aburridos a todos los chiquillos
tenía aburridas a todas las monjas
y hasta la madre superiora que era sorda
pero de solo verme mover los labios
y la lengua también la tenía aburrida.
Me monto en un taxi
y me tengo que bajar rápidamente
porque dice el taxista que de tanto hablar
puedo causarle un accidente.
Y me monto en el autobús
y me dice el chofer: "¡O te callas o te bajas!"
Pues yo me bajo, yo no me callo.
Yo me voy andando en el coche de San Fernando,
un ratito a pie, un ratito andando,
y andando, andando, yo voy hablando
y si no voy cantando.
Y dicen que el calla otorga, por eso yo nunca
le he otorgado nada a nadie, porque nunca me he,
nunca me he, nunca me he...
¿¡que nunca measte!?
Que nunca me he quedao callao.
Y además yo nunca silbo, porque mientras
estoy silbando yo no puedo estar hablando.
Y comer sí que como.
Ya me puedo estar comiendo una ballena
que yo no me callo, aunque sé que es de mala
educación hablar cuando se tiene la boca llena.
Y tengo todos los dientes picaos porque el dentista
no me puede curar ya que me pone la anestesia
y la lengua no se me duerme ni ná.
Por eso el dentista nunca me ha podido curar.
Y yo nado, nado como los peces
y buceo como las tortugas
pero voy debajo del agua y voy echando burbujas.
Lo mío es un caso exagerao
y seguro que hablo tanto porque Dios hizo a otro
que está to el día callao.
Menos mal que cada vez que hablo el pan no sube
porque si no el pan estaría por las nubes.
Lo mío es caótico, sádico, atípico, insólito, místico,
cético (?), estrambótico, un extraño caso médico
digno de un estudio genético, único, ??,
acuático, ¡histérico! Ni lírico, ni poético, ni patético,
poco ético, por eso nadie me quiere escuchar
porque dicen que canso de tanto hablar.
Por eso me quieren poner en la ventanilla de Reclamaciones
a la Hacienda, pa' que cuando la gente venga a reclamar
se vaya sin hacer reclamación con tal de no tenerme que
escuchar de tanto hablar y por que...
-¿Por qué, por qué ha terminao la música ya?
-¿!Te quieres callar la boca!?
-Yo no me callo. Yo pa eso soy el cantante y tengo aquí letra
pa treinta o cuarenta minutos. Yo no me callo, tío. Que si la canción
tiene..
-¡Una hostia, ??? el tío este!
-Yo, yo, ¿dónde va con ese cuchillo? ¿dónde va con ese cuchillo?
Ah, ah, ah. Muero, muero, muero, muero. El acero ha llegado
hasta mi corazón, menos mal que el acero seguro que fue
sacado de las minas de acero de Villanueva ?? por eso no me
ha dolido tanto, pero estoy muriendo, estoy desangrando.
Dios mío de mi alma, ay, que con lo joven que yo soy, con la de ??
que quedan por echar. Ay, Dios mío de mi alma.
Oh, tío, los cojones no. Ah, ah. Ay, los cojones no. Oh, ay. Me los ha
ha puesto de corbata, qué dolor. Le tenía que haber hecho caso
a mi padre que me metiera a albañil, no me tenía que haber
metido a cantante. Dios mío de mi alma.
Oh, qué asco, qué asco, qué asco, tío, qué asco, qué asco, tío,
en la cara, qué asco, tío, qué asco en la cara no, tío, que me
recuerda aquella vez que me metí en un ?? mi vecina de al lado,
se me pegó un ?? que iba con un tabaco ?? iba hasta ?? yo iba hasta ??.
Hijo de la gran puta, qué asco, muero.
- Y ahora qué es esto?
- Osti, osti, un salero, no, no, ah, en la herida, ah, ah... Qué dolor, esto,
esto es un dolor más grande que aquella vez que me di en el dedo
chico del pie, yo andando descalzo... al doblar la esquina de mi casa
me di con la silla. ... Ay qué dolor
- No sirve, hombre. Dame acá la pistola, hombre.
- No, hostias, una pistola no. No, una pistola no. Una pistola no. Ah, ah, ah,
ah. Muero, muero, me desangro. Vea eso charco'e sangre, dios mío
de mi alma, me desangro. Las frías balas de plomo han llegado hasta mi
corazón. Menos mal que el plomo seguro que fue traido de las minas
de plomo de Villanueva ?? por eso no han dolido tanto, dios mío de mi
alma, qué dolor, muero. Muero. ¡Ahhh! Esta sí que me ha dolío, ??.
¡Ah! ¡ah! ¡En el dedo chico del pie, la virgen! ¡Ay, qué dolor! ¡Qué puntería
ha tenido el hijo de puta! Ay, ay, ay. Ah. Ay, qué dolor. Ay qué dolor, tío,
ay dios mío de mi alma, le tenía que haber hecho caso a mi padre
y haberme metido a albañil, haberme ido a estudiar a Madrid, a la Universidad,
ay dios mío de mi alma. Ah, ah, ah, ah. Mi último deseo, mi último deseo
es.. que le digas a mi mujer que aquella vez que llegué a las siete de la
mañana es que estuve ?? conocíamos ?? llevado a su casa ?? treinta y
cuatro ?? sube hasta el tercer piso ?? orillas ?? hinchándonos de whisky hasta
las seis de la mañana y por eso que me perdone, que me perdone, que me muero,
¡qué coraje! Ah, ah, ah, ah. Muero...
- Y este es el tiro de gracia.
- El tiro de gracia... Pues dicen que es de bien nacido el ser agradecido. Si
es el tiro de gracia, de nada. Ostis, qué suerte he tenido, se ha
encasquillado la pistola.
- ¿Suerte? Je, ¡te vas a cagar!
...
- Ostis, guillo, hijo de la gran puta, qué mala puntería, no me ha dado ni un
tiro y mira que me disparó el cabrón, no me ha dado ni un tiro. Qué suerte he
tenido. El tío tiene más mala puntería que las escopetillas de la feria.
Aunque bien es verdad que las escopetillas de la feria no tienen tan mala
puntería, porque yo cada vez que llega la feria me encanta irme a la calle
del infierno y coger las escopetillas y ponerme a tirarle a las botellitas,
que me llevo treinta o cuarenta botellitas que es una ?? mulo cada vez que me
voy a tirarles con la escopetilla de la feria. Por eso no se puede decir que
falla más que las escopetillas de la feria. Qué malo es el tío. Se ha llevado
media hora pegándome tiro, hijo de la gran puta y no me ha dao ni uno. Me ha
llenado de agujero a mi alrededor. La silueta hecha ahí abajo...